Como referencia orientativa, una instalación doméstica completa suele moverse entre 1.000 y 1.500 euros, con el cargador entre 100 y 350 euros. La distancia entre el cuadro eléctrico y la plaza es lo que más encarece la obra. Puede hacer falta ampliar la potencia contratada, y eso tiene un coste aparte. La instalación debe hacerla un instalador autorizado, conforme a la ITC-BT-52.
Un rango orientativo, con matices
Las cifras de instalación varían por zona, marca y complejidad, y cambian con el tiempo, así que tómalas como referencia, no como presupuesto. Según los rangos que publican medios especializados, una instalación doméstica completa, con cargador, protecciones, cableado y mano de obra, suele situarse entre 1.000 y 1.500 euros. El propio cargador, o wallbox, puede costar entre 100 y 350 euros según marca y modelo. El resto es instalación: el tendido de cable, las protecciones eléctricas, la legalización y la mano de obra.
Qué hace que suba o baje el precio
La distancia al cuadro eléctrico. Es el factor que más pesa. Cuantos más metros de cable haya que tender, y cuanto más complicado sea el recorrido, mayor es la obra.
El tipo de vivienda. En una casa unifamiliar con garaje propio, la instalación suele ser más sencilla que en un garaje comunitario, donde puede entrar en juego la comunidad y la ubicación del contador.
La preinstalación del edificio. Algunos edificios nuevos ya llevan canalizaciones preparadas para puntos de recarga, lo que abarata la instalación.
La potencia contratada. Si tu potencia contratada no permite cargar el coche a la vez que usas otros electrodomésticos, puede hacer falta ampliarla. Ese trámite se hace con tu comercializadora y tiene su propio coste. Antes de decidir, calcula cuánto consumirá el cargador y qué potencia necesitas.
Las funciones del cargador. Un cargador básico es suficiente para la mayoría de usos. Las funciones inteligentes, como programar horarios o limitar potencia, interesan si tienes una tarifa con discriminación horaria y quieres cargar en las horas más baratas.
Qué trámites incluye
La instalación debe cumplir el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y su instrucción técnica ITC-BT-52, la que regula las instalaciones de recarga de vehículos eléctricos. Por eso la hace un instalador autorizado, que se encarga de la documentación de la instalación. No es un trabajo para hacer por cuenta propia.
Si tu garaje es de una comunidad de vecinos
Antes de contratar, conviene conocer el procedimiento. Para una plaza individual, la Ley de Propiedad Horizontal solo exige comunicación previa a la comunidad. Lo explicamos paso a paso en nuestra guía sobre el punto de recarga en tu comunidad de vecinos.
Ayudas
Pueden existir ayudas estatales, autonómicas o municipales para infraestructura de recarga, separadas de las que reciben el vehículo en el Plan Auto+. Cambian de una convocatoria a otra y de un territorio a otro, así que comprueba la que esté vigente antes de contratar la obra. Algunas exigen presentar el presupuesto antes de empezar.
Cómo encaja en el ahorro total
El coste del cargador es una inversión inicial que conviene sumar al cálculo global de si te compensa pasarte a un eléctrico. Con un ejemplo de números, mostramos cómo se compensa en nuestra guía sobre cuánto vas a ahorrar pasándote a un eléctrico. Si quieres ver el efecto en tu caso, usa la calculadora de rentabilidad.
Quizás te preguntas…
¿Es obligatorio un cargador con gestión inteligente?
No. Un cargador básico es suficiente para la mayoría de usos domésticos. Las funciones inteligentes compensan sobre todo si tienes tarifa por horas.
¿Puedo instalarlo yo mismo para ahorrar en mano de obra?
No es recomendable ni, en general, posible a efectos de legalización. La instalación debe cumplir el reglamento y la hace un instalador autorizado.
¿Cuánto tardan en hacerlo?
Una instalación sencilla puede resolverse en una jornada, pero depende de la distancia y de si hay que ampliar potencia o tramitar con la comunidad. Pide plazo al instalador.
¿Las ayudas cubren el cargador y la instalación?
Depende de la convocatoria. Algunas cubren un porcentaje del coste total hasta un máximo, otras solo parte de él. Revisa las condiciones antes de contratar.
Fuentes citadas
- Diariomotor, guía sobre el coste de instalar un wallbox, rangos orientativos de precio.
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, instrucción técnica ITC-BT-52, Ministerio de Industria.
- Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal, artículo 17.5, Boletín Oficial del Estado.