¿Qué calculadora necesitas?

Si ya tienes claro que quieres comprar, hacer renting o leasing de un coche concreto, y solo te falta saber cuál de las tres opciones te sale más a cuenta, empieza por la calculadora de rentabilidad. Compara las tres estructuras de pago con tu kilometraje real, tu tipo de motor, y las ayudas y deducciones que te apliquen.

Si todavía no sabes qué precio de coche puedes asumir sin comprometer el resto de tu economía, empieza por ¿cuánto coche puedes permitirte?. Esta calculadora parte de tus ingresos y tus deudas actuales, no del precio de un coche concreto, y te da un rango de precio realista antes de que empieces a mirar modelos.

Muchas personas usan las dos, en este orden: primero averiguan cuánto pueden permitirse, y con ese presupuesto ya definido, comparan comprar, renting y leasing dentro de ese rango con la primera calculadora.

Qué tienen en común y qué las diferencia

Ambas calculadoras parten del mismo principio: ningún resultado está pensado para que «gane» una opción sobre otra. No cobramos comisión por recomendarte renting sobre compra, ni al revés, así que las dos herramientas solo hacen el cálculo con los números que introduces, sin sesgo de partida.

La diferencia está en la pregunta que responden. La calculadora de rentabilidad responde «de estas tres formas de tener este coche, ¿cuál me sale más barata?». La de asequibilidad responde «¿qué precio de coche puedo permitirme sin poner en riesgo el resto de mi presupuesto?». Son preguntas distintas, y por eso conviene usarlas en el orden correcto según en qué punto de la decisión estés.