Cómo funciona esta calculadora

Esta herramienta compara cuánto te cuesta al mes seguir con tu coche actual frente a cambiarlo por otro, con tus propios datos. En el primer escenario suma lo que gastas en reparaciones, el seguro y el combustible. En el segundo calcula la cuota de financiación del coche que valoras, más su seguro, su mantenimiento y su combustible, descontando de la entrada lo que obtendrías al vender el tuyo.

El resultado es una diferencia mensual y un veredicto: te compensa cambiar, te compensa seguir o está muy ajustado. No sustituye a un estudio completo, pero te da un orden de magnitud con tus números y no con una sensación.

Qué datos necesitas tener a mano

Para que el resultado sea fiable, usa cifras reales. Reúne las facturas de taller y de la ITV del último año, el recibo de tu seguro, los kilómetros que haces al año y el precio al que podrías vender tu coche hoy. De la alternativa que valoras, necesitas el precio, el tipo de motor, el seguro previsto, el mantenimiento estimado y las condiciones de financiación: plazo y TAE.

Cómo interpretar el resultado

Fíjate en tres cosas.

El gasto de reparaciones. Si tu coche te cuesta cada vez más en el taller, ese gasto pesa mucho en la comparación. Una avería grande puntual no es lo mismo que un gasto alto sostenido, y la calculadora te avisa cuando lo que gastas en reparaciones supera el 30% del valor al que podrías vender el coche.

La financiación. Cambiar de coche suele sustituir un gasto variable por una cuota fija. Un plazo más largo baja la cuota pero encarece el total, algo que explicamos en nuestra guía para financiar un coche.

El combustible. La calculadora usa un coste medio por kilómetro para cada tipo de motor. Si pasas de combustión a eléctrico, el ahorro crece con tus kilómetros anuales. Tienes las cifras comparadas en coste por kilómetro: gasolina, diésel, híbrido y eléctrico.

Qué no recoge este cálculo

Es una comparación de gasto mensual. No incluye la depreciación de cada coche ni lo que perderás de valor al revenderlo, algo que puedes revisar en nuestra guía de depreciación según el tipo de motor. Tampoco aplica ayudas: si compras un eléctrico, resta tú la que te corresponda al precio antes de introducirlo.

Hay además factores que no son una cifra. La seguridad y la fiabilidad de un coche muy antiguo, las restricciones de circulación en tu ciudad según la etiqueta ambiental o la comodidad de uno nuevo pueden pesar tanto como el dinero. Sobre las restricciones, tienes la información en etiquetas de la DGT y zonas de bajas emisiones.

Antes de decidir

Si el resultado te inclina a cambiar, el siguiente paso es saber cuánto puedes pagar sin tensionar tu presupuesto, con la calculadora de cuánto coche puedes permitirte. Si dudas entre comprar y otras fórmulas, compara con la calculadora de renting, leasing o comprar. Y si te interesa un eléctrico, revisa las condiciones vigentes en ayudas para coche eléctrico e híbrido con el Plan Auto+.

Quizás te preguntas…

¿A partir de cuántos años conviene cambiar de coche?

No hay una edad universal. Depende de lo que te cuesta mantenerlo y de su fiabilidad. La calculadora te da esa comparación con tus datos.

¿Cuenta el valor al que puedo vender mi coche actual?

Sí, se resta del importe que tendrías que financiar. Cuanto más alto sea, menor es la cuota. Usa un precio realista, el que de verdad te ofrecerían.

¿La calculadora tiene en cuenta las ayudas?

No las aplica automáticamente. Si compras un eléctrico, resta la ayuda que te corresponda al precio de compra antes de introducirlo.

¿Mis datos se guardan?

El cálculo se hace en tu navegador y la calculadora no envía los datos que introduces a ningún servidor.