Financiar un coche no es ni bueno ni malo por sí mismo. Depende del interés que consigas, de si tienes el dinero ahorrado y de lo que harías con ese dinero si no lo gastaras en el coche. En esta guía comparamos las dos opciones con ejemplos de cálculo, para que decidas con números y no con la cuota que te propongan en el concesionario.

IMPORTANTE

La TAE es la cifra para comparar ofertas, no el TIN ni la cuota mensual. Una financiación anunciada al 0% puede tener una TAE superior a cero si cobra comisión de apertura. Aceptar la financiación del concesionario para conseguir un descuento y cancelarla antes de tiempo puede tener sentido, pero la ley permite una compensación por reembolso anticipado y debes calcularla. Pagar al contado te ahorra los intereses, pero deja ese dinero fuera de tu colchón de ahorro para imprevistos.

Cuánto cuesta realmente financiar un coche

El coste de financiar es la suma de los intereses y de las comisiones que pagas por tener el dinero prestado. Para ver el efecto del tipo de interés, un ejemplo ilustrativo: un préstamo de 20.000 euros a 60 meses con cuotas mensuales constantes.

Tipo de interés Cuota mensual Intereses totales
5% unos 377 euros unos 2.645 euros
8% unos 406 euros unos 4.332 euros
12% unos 445 euros unos 6.693 euros

Son cifras de cálculo, no ofertas reales. Muestran algo que conviene tener claro: pasar del 5% al 12% casi triplica los intereses sobre el mismo préstamo y el mismo plazo. Por eso merece la pena pedir y comparar varias ofertas antes de firmar, tanto en tu banco como en el concesionario y en otras entidades.

TAE y TIN: la diferencia que cambia el precio

El TIN (tipo de interés nominal) recoge solo el interés puro del préstamo. La TAE (tasa anual equivalente) incluye además las comisiones y gastos que forman parte del coste del crédito, y es la cifra pensada para comparar ofertas entre sí.

Es fácil confundirlos porque suenan parecido, pero la diferencia puede ser grande. Una financiación anunciada al 0% de TIN con una comisión de apertura del 5% a 5 años no es gratuita. Con un préstamo de 20.000 euros, la comisión de 1.000 euros reduce el dinero que realmente recibes a 19.000 y lo devuelves todo en 60 cuotas de unos 333 euros. Calculado así, la TAE resulta de en torno al 2%. Es un coste bajo, pero no es el cero que sugiere el titular.

Antes de firmar, la entidad debe entregarte la información normalizada europea sobre el crédito al consumo, un documento estándar con el importe, el plazo, la TAE y las condiciones. Pídelo siempre, porque está pensado precisamente para comparar.

Banco o concesionario: cuál sale más barato

No hay una respuesta que valga para todos los casos. La financiación del concesionario y la de un banco son dos ofertas distintas, y la que sale más barata depende de tu perfil, del importe, del plazo y de las condiciones del momento. Lo que sí podemos hacer es explicar cómo comprobarlo.

La financiación del concesionario suele venir ligada a un descuento en el precio del coche que se pierde si pagas al contado o si financias por tu cuenta. Entonces la pregunta es si el descuento compensa el interés adicional. Un ejemplo ilustrativo con 20.000 euros a 60 meses: si el banco te ofreciera un 6% y el concesionario un 10%, los intereses serían de unos 3.199 euros en el primer caso y de unos 5.496 en el segundo, una diferencia de unos 2.297 euros. Un descuento de 1.500 euros no la compensaría si mantienes el préstamo hasta el final. Uno de 3.000 euros sí.

Haz esta cuenta con las ofertas reales que tengas por escrito. Si necesitas ayuda con el planteamiento, nuestra guía para financiar un coche sin pagar de más explica qué datos pedir y cómo compararlos.

Aceptar la financiación y cancelarla antes

Una práctica habitual es aceptar la financiación del concesionario para conseguir el descuento y amortizarla de forma anticipada poco después, reduciendo el tiempo durante el que pagas el interés más alto. Es legítima, pero tiene un coste que debes calcular.

La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo permite reembolsar el préstamo antes de tiempo. Si el contrato lo prevé y el tipo es fijo, la entidad puede cobrarte una compensación que no puede superar el 1% del importe reembolsado cuando queda más de un año de contrato, ni el 0,5% si queda un año o menos. Con el ejemplo del 10% a 60 meses, tras 12 cuotas quedarían por pagar unos 16.755 euros, y el 1% de esa cantidad serían unos 168 euros como máximo. Tu contrato concreto puede ser más favorable que ese límite, y conviene leerlo antes de firmar, porque la compensación y otras condiciones pueden reducir el ahorro.

Pagar al contado: ventajas, inconvenientes y coste de oportunidad

La ventaja de pagar al contado es clara: no pagas intereses ni comisiones, y el coche es tuyo desde el primer día sin una cuota mensual. Además te da margen de negociación, porque puedes comparar el precio al contado con el descuento ligado a la financiación.

Los inconvenientes también lo son. Tu dinero deja de estar disponible, y eso importa por dos motivos.

El colchón para imprevistos. Gastar casi todo tu ahorro en el coche puede dejarte sin margen ante una avería, una reparación del hogar o una pérdida de ingresos. Financiar una parte puede ser razonable si te permite conservar ese colchón.

El coste de oportunidad. El dinero que usas para pagar el coche al contado no puede destinarse a otro fin, incluida una inversión. Si tu ahorro está parado en una cuenta que apenas rinde, pagar al contado evita unos intereses que casi con seguridad serán más altos que lo que ganas. Si en cambio tienes ese dinero invertido y esperas una rentabilidad superior al coste de la financiación, mantener la inversión puede salir a cuenta en términos numéricos. Pero ten presente que una rentabilidad esperada no está garantizada, mientras que el interés del préstamo sí lo pagas con certeza.

Esta cuenta cambia mucho de una persona a otra. Cuánto aportar de entrada y cuánto financiar es una decisión intermedia que puede darte lo mejor de ambos mundos, y la tratamos en nuestra guía sobre cuánto dar de entrada al comprar un coche.

La trampa de la cuota baja

El error más habitual al financiar es mirar solo la cuota mensual en lugar del importe total que vas a devolver. Alargar el plazo reduce la cuota, pero aumenta los intereses totales. Es el mismo error que se comete al comparar renting, leasing y compra solo por la cuota.

Para comparar con cifras completas, usa nuestra calculadora de renting, leasing o comprar, que calcula el coste total de cada opción en el mismo periodo. Y antes de decidir el importe a financiar, comprueba cuánto puedes pagar sin tensionar tu presupuesto con la calculadora de cuánto coche puedes permitirte.

Financiar un coche eléctrico

Si te planteas un eléctrico, la financiación tiene un matiz: algunas entidades ofrecen condiciones específicas para vehículos de bajas emisiones, y existen ayudas públicas y deducciones fiscales que cambian la cuenta. No damos aquí un tipo concreto porque estas condiciones varían según la entidad y el momento, y debes pedirlas por escrito. Lo que sí conviene revisar es qué ayuda te corresponde y cómo se tramita, que explicamos en nuestra guía de ayudas para el coche eléctrico con el Plan Auto+ y en la de la deducción del 15% en el IRPF.

Si dudas entre comprar, financiar u otras fórmulas, compara también con el renting con opción a compra.

Quizás te preguntas…

¿Es mejor financiar con el banco o con el concesionario?

Depende de las ofertas que tengas. Compara la TAE y el importe total a devolver de ambas, y valora si el descuento que ofrece el concesionario por financiar con ellos compensa el coste adicional de los intereses.

¿Qué diferencia hay entre TIN y TAE?

El TIN es el interés puro del préstamo. La TAE incluye además las comisiones y gastos que forman parte del coste del crédito, y es la cifra que debes comparar entre ofertas.

¿Puedo aceptar la financiación del concesionario y cancelarla después?

Sí, la ley permite el reembolso anticipado. La entidad puede cobrar una compensación de hasta el 1% del importe reembolsado si queda más de un año de contrato, o del 0,5% si queda un año o menos, siempre que el contrato la contemple y el tipo sea fijo. Revisa tu contrato antes de decidir.

¿Puedo echarme atrás después de firmar el préstamo?

La ley te da 14 días naturales para desistir de un crédito al consumo. Debes devolver el capital dispuesto más los intereses del tiempo transcurrido, en un máximo de 30 días naturales desde que comunicas la decisión.

¿Qué TAE es razonable?

No existe una cifra fija, porque depende de tu perfil, del importe y del momento del mercado. Lo útil es pedir al menos tres ofertas por escrito y comparar su TAE. Si una oferta es claramente más cara que las demás, negóciala o descártala.

¿Compensa financiar si tengo el dinero ahorrado?

A veces sí, si financiar te permite conservar un colchón de ahorro o si el descuento ligado a la financiación es mayor que los intereses. A veces no, si el dinero está parado y los intereses son altos. Haz el cálculo con tus cifras reales.

Conclusión

Financiar o pagar al contado no tiene una respuesta correcta universal. Depende de la TAE que consigas, del ahorro que tengas disponible y de lo que harías con ese dinero. Lo que sí es un error seguro es mirar solo la cuota mensual. Compara siempre la TAE y el coste total de la operación, sea cual sea la opción que elijas.

Fuentes citadas

  • Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo (BOE), artículos sobre información precontractual, desistimiento y reembolso anticipado.
  • Banco de España, Portal del Cliente Bancario, glosario sobre TAE y TIN.
  • Banco de España, Portal del Cliente Bancario, información sobre comisión por reembolso anticipado en préstamos al consumo.
  • Los ejemplos de cuotas e intereses son cálculos propios con cuotas mensuales constantes (sistema francés) y no corresponden a ninguna oferta real.