La mayoría de contratos de renting incluyen un seguro a todo riesgo, pero con una franquicia que corre de tu cuenta en caso de siniestro. El vehículo de sustitución no siempre está incluido, y si lo está, suele tener un número limitado de días al año.
La asistencia en carretera suele venir incluida desde el kilómetro cero, algo que una póliza particular normal no siempre ofrece. Conducir habitualmente el coche una persona no autorizada en el contrato puede anular la cobertura en caso de siniestro.
Qué suele incluir el seguro del renting
La mayoría de contratos de renting incluyen un seguro a todo riesgo, gestionado directamente por la financiera con una aseguradora, sin que tengas que contratarlo tú aparte. Esto simplifica el trámite, no tienes que buscar ni comparar pólizas, y suele incluir asistencia en carretera desde el kilómetro cero, algo que muchas pólizas particulares solo ofrecen a partir de cierta distancia de tu domicilio.
La franquicia, el punto que más sorprende
Aunque el seguro sea a todo riesgo, casi todos los contratos de renting incluyen una franquicia, un importe que corre de tu cuenta en caso de siniestro con culpa propia o desconocida, antes de que el seguro cubra el resto. El importe exacto de esa franquicia varía mucho entre contratos, y conviene preguntarlo explícitamente antes de firmar, no asumir que «todo riesgo» significa cobertura del 100% en todos los casos.
El vehículo de sustitución no siempre está garantizado
Si tu coche de renting sufre una avería o un siniestro que lo deja inmovilizado, no todos los contratos incluyen un vehículo de sustitución automático. Los que lo incluyen suelen limitar el número de días al año en los que puedes disfrutar de ese servicio. Confirma este punto antes de firmar si depender del coche a diario es importante para ti.
Quién puede conducir el coche
El seguro del renting suele cubrir solo a los conductores autorizados en el contrato. Si otra persona de tu entorno conduce el coche de forma habitual sin estar incluida, un siniestro en esas circunstancias puede generar problemas de cobertura o cargos adicionales. Si necesitas más de un conductor habitual, pide que se refleje explícitamente en el contrato desde el principio.
Compara el coste total, no solo si el seguro está incluido
Un contrato de renting con seguro incluido puede parecer más barato que uno sin él a primera vista, pero conviene comparar el coste total de ambas opciones, no solo la cuota mensual. Si eres autónomo o empresa, además hay que tener en cuenta la deducción de IVA sobre la parte de servicio de la cuota, un factor que ya tratamos en detalle en nuestra guía de la Línea 2 del Plan Auto+ para autónomos y empresas. Puedes comparar el coste real de tu caso concreto con la calculadora de rentabilidad.
Quizás te preguntas…
¿Puedo contratar mi propio seguro en vez del que ofrece el renting?
Depende del contrato, algunas financieras lo permiten y ajustan la cuota, otras exigen usar su seguro como parte del paquete. Pregúntalo explícitamente antes de firmar.
¿La franquicia se paga siempre, aunque el siniestro no sea culpa mía?
Normalmente no, si el siniestro tiene un tercero identificado como responsable, es su seguro el que cubre los daños sin franquicia por tu parte. La franquicia aplica sobre todo cuando la culpa es propia o el responsable es desconocido.
¿Qué pasa si el seguro incluido no cubre a un familiar que conduce el coche a menudo?
Puede generar problemas de cobertura en caso de siniestro con esa persona al volante. Si va a conducir habitualmente, pide que se incluya como conductor autorizado desde el principio.
Fuentes citadas
- Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).
- Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).